Empecé a trabajar en psicología del deporte en Paraguay cuando la disciplina apenas tenía presencia institucional en el país. Eso implicó construir mientras se trabajaba: con deportistas, con equipos, y también con la disciplina misma.
A lo largo de estos años acompañé a deportistas de disciplinas muy distintas — pádel, patinaje artístico, jiu-jitsu, trail running, golf, fútbol, salto ecuestre — y a equipos e instituciones como el Club Olimpia, selecciones nacionales juveniles de fútbol y la Asociación Paraguaya de Fútbol. Lo que aprendí en ese recorrido es que el contexto lo es casi todo: no hay dos deportistas con el mismo problema aunque tengan los mismos síntomas.
Desde hace más de diez años formo orgullosamente parte de la mesa directiva de la Sociedad Latinoamericana y del Caribe de la Actividad Física y el Deporte, y fui una de las fundadoras de la Asociación Paraguaya de Psicología del Deporte. Hoy soy directora del Centro Activa, donde combino la práctica aplicada con la formación de profesionales del área.